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De la consultoría estratégica a la economía circular: cómo RSM Consultores y Agave 100 demuestran que el impacto también es negocio

En el entorno empresarial actual, marcado por la volatilidad económica, la presión regulatoria y una creciente exigencia social por la sostenibilidad, las empresas ya no pueden limitarse a “hacer bien las cosas”. Hoy se espera que hagan lo correcto y, además, que eso sea rentable. En ese cruce entre estrategia, impacto y negocio se ubica la historia de RSM Consultores y Agave 100, dos iniciativas nacidas en contextos distintos, pero unidas por una misma visión: transformar realidades empresariales y productivas con propósito, método y resultados.

RSM Consultores: 35 años profesionalizando MiPyMEs en México

Fundada en 1990 en Irapuato, Guanajuato, RSM Consultores surge en un momento en el que miles de micro, pequeñas y medianas empresas operaban sin planeación, sin estructuras claras y con una alta vulnerabilidad frente a los cambios económicos. Desde su origen, la firma entendió algo que sigue siendo vigente: las MiPyMEs no fracasan por falta de esfuerzo, sino por falta de estrategia.

A lo largo de más de tres décadas, RSM ha acompañado a más de 600 empresas, organizaciones sociales y gobiernos locales, ayudándolos a profesionalizar su operación, fortalecer su rentabilidad y prepararse para crecer de forma sostenible. Su diferencial no ha sido ofrecer recetas genéricas, sino diagnósticos profundos, personalizados y accionables, adaptados a la realidad de cada organización.

Uno de sus principales aportes al ecosistema empresarial es el Diagnóstico Empresarial Integral 360°, una herramienta propietaria que permite evaluar de manera rápida y estructurada áreas clave como estrategia, finanzas, operación, marketing, gobierno corporativo y sostenibilidad. A diferencia de muchos ejercicios teóricos, este diagnóstico se traduce en decisiones concretas y planes de acción medibles.

RSM ha logrado posicionarse como una consultora boutique con nivel técnico comparable al de grandes firmas internacionales, pero con una ventaja clave: cercanía, flexibilidad y comprensión profunda del contexto de las MiPyMEs mexicanas. Esto le ha permitido trabajar no solo con empresas privadas, sino también con asociaciones civiles, clústeres, universidades y gobiernos municipales en proyectos de alto impacto territorial.

El gran reto: demostrar que la consultoría es una inversión, no un gasto

Uno de los principales desafíos que RSM ha enfrentado es cambiar la percepción de la consultoría entre los empresarios. En muchos casos, se asocia con un lujo o un costo innecesario. La respuesta de la firma ha sido clara: mostrar resultados tangibles. Incrementos en ventas, mejoras en eficiencia operativa, acceso a financiamiento y estructuras de gobierno más sólidas han sido la mejor carta de presentación.

La pandemia por COVID-19 puso a prueba esta filosofía. Lejos de replegarse, RSM migró rápidamente a esquemas digitales, reforzó herramientas de planeación financiera de emergencia y ayudó a sus clientes a rediseñar modelos de negocio. Esta capacidad de adaptación consolidó su reputación como un aliado estratégico de largo plazo.

Agave 100: cuando la sostenibilidad se convierte en modelo de negocio

De la experiencia acumulada en consultoría y del análisis profundo de problemáticas estructurales, nace en 2020 Agave 100, una iniciativa impulsada por RSM Consultores con una premisa contundente: en la industria del tequila y el mezcal, solo se aprovecha el 5% del agave; el 95% restante se convierte en residuo contaminante.

Lo que para muchos era un problema ambiental, Agave 100 lo transformó en una oportunidad de negocio bajo un enfoque de economía circular y Venture Studio. En lugar de desarrollar un solo producto, la empresa creó un portafolio de soluciones que aprovechan integralmente los residuos del agave: biomasa, pellets industriales, productos de consumo sostenible, suplementos animales, biomateriales y, en desarrollo, soluciones de bioenergía.

Su producto más visible, Kmita, una arena para gato biodegradable elaborada a partir de fibras naturales de agave, se ha convertido en prueba de concepto de que la sostenibilidad puede competir —y ganar— en mercados masivos cuando se combina con calidad, narrativa clara e impacto medible.

Un Venture Studio con impacto medible

A diferencia de muchas startups verdes que dependen de un solo producto, Agave 100 opera como un Venture Studio, integrando investigación y desarrollo, manufactura, comercialización y escalamiento México–Estados Unidos. Este modelo reduce riesgos, diversifica ingresos y acelera la innovación.

El impacto no es un discurso: se mide en reducción de residuos agroindustriales, disminución de emisiones de gases de efecto invernadero y generación de empleo rural inclusivo. Esta coherencia entre impacto ambiental, impacto social y viabilidad financiera le ha valido reconocimientos como Santander Sostenible, Shell LiveWire, E/100 Empresas más inspiradoras de México y su presencia en programas internacionales de aceleración.

Una lección para el empresariado mexicano

La historia de RSM Consultores y Agave 100 deja una lección clara para el ecosistema empresarial: la estrategia y la sostenibilidad no son caminos separados. Cuando se integran desde el diseño del modelo de negocio, se convierten en una ventaja competitiva real.

En un país donde emprender sigue siendo un acto de valentía, construir empresas con propósito, método y visión de largo plazo es un acto de liderazgo. Las MiPyMEs, los emprendedores y los inversionistas que entiendan esto no solo sobrevivirán a la incertidumbre, sino que serán protagonistas de la transformación económica que México necesita.

Como bien lo resume su fundador, Jesús Roberto Sánchez Mendiola: “No se trata solo de hacer negocios, se trata de construir un legado”. Y ese legado, hoy más que nunca, se construye combinando rentabilidad, impacto y colaboración.