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El confinamiento y la tercerización obligada del sector servicios.

Por Darinel Herrera

La actual pandemia derivada de la propagación del virus Covid 19, ha provocado y acelerado la tercerización del sector servicios basados en conocimiento a nivel global. Un sector económico del que poco se habla, pero que a través del tiempo ha demostrado tener un alto grado de adaptabilidad y resiliencia ante las grandes crisis económicas.

Factores condicionales como la migración al trabajo en casa, la relocalización empresarial para reducir los riesgos sanitarios, el uso intensivo de las tecnologías de la información, el confinamiento, la aceleración de la transformación digital empresarial y la incursión de la tecnología 5G. Sin duda, han ayudado a sentar las bases idóneas para decretar el inicio del boom del sector de servicios digitales a nivel global.

Una modalidad que hasta hace un par de años se veía lejana, hoy colabora e impacta en la disminución de riesgos sanitarios, a la vez que permite mantener ciertas activas actividades económicas que no hubiesen sido posibles de realizar por el confinamiento. Las compras, las ventas, la educación, la capacitación y el entrenamiento, los negocios, la logística y la exportación, los servicio financieros y de banca, la ciberseguridad y el soporte técnico, la publicidad y el marketing, la interpretación y análisis de datos, la atención médica y psicológica entre muchas otras. Son solo algunos ejemplos de las grandes oportunidades que podrían encontrarse a través de la oferta de servicios digitales.

Cabe destacar que, en algunos países desarrollados donde ya existía una importante presencia de servicios digitales antes de la pandemia, también se ha vivido un cambio de paradigma. Donde se ha pasado de un formato B2B, a una combinación B2B -B2C. Debido al aumento del fenómeno denominado micro sourcing que se refiere a la oferta de servicios 1-1 por parte de profesionales autónomos (freelance) que no requieren de una estructura organizacional robusta o física para proveer determinado servicio.

Sin embargo, como toda gran oportunidad existen grandes retos por superar, especialmente en Latinoamérica. Donde la tecnificación y la capacitación en materia de habilidades digitales y dominio de idiomas debe ser prioridad para poder aprovechar esta oportunidad histórica.

Es por ello, que hoy más que nunca los modelos de educación superior deben de ser ágiles, digitales y alineados a las necesidades del mundo y de las empresas.