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Bosch ve el futuro de las fábricas en la conectividad

  • Rolf Najork: “La conectividad es esencial para cualquier empresa que quiera seguir siendo competitiva. La I4.0 ofrece un enorme potencial.”

Redacción / Enlazadot

Stuttgart, Alemania – Las crisis revelan debilidades. La que atravesamos ha expuesto el valor de la fabricación y la logística conectadas. El Internet de las Cosas (IoT) ayuda a las empresas manufactureras a reaccionar con mayor flexibilidad que antes frente a las interrupciones, ya que la utilización y condición de cada máquina individual puede ser rastreada en tiempo real y hay transparencia a lo largo de la cadena de suministro.

“Especialmente en tiempos excepcionales como la crisis actual, la conectividad hace que las empresas sean menos vulnerables y les ayuda a mantener el balance”, dice Rolf Najork, miembro del Consejo de Administración de Bosch, responsable de la tecnología industrial.

Por ejemplo, cuando el riesgo de infección hace que la proximidad física sea un desafío, los cambios de turno pueden ser manejados digitalmente. La digitalización permite la supervision y el mantenimiento a distancia de sistemas y máquinas, sin necesidad de un técnico en el lugar. El software inteligente puede rastrear las mercancías y las entregas, y asegurar el reabastecimiento, desde cualquier lugar. Todo esto es posible gracias a la I4.0.

Las soluciones conectadas ayudarán a que la fabricación y la logística sean más simples, más eficientes, más flexibles y también más robustas. Bosch es un pionero del IoT. La companía comenzó a integrar conectividad a la fabricación y la logística en 2012, tanto en sus propias plantas como en las de sus clientes. Y esto está dando sus frutos: En 2019, Bosch generó ventas de más de 750 millones de euros con soluciones conectadas, un aumento del 25% con respecto al año anterior.

I4.0 impulsa la productividad

En la fábrica del futuro, las únicas cosas estáticas y fijas son el piso, las paredes y los techos. La fábrica del futuro se reinventa constantemente según sea necesario, está guiada por la visión de un sistema de fabricación que puede producir miles de productos y variantes diferentes, sin necesidad de costosas adaptaciones. Por eso Bosch está comprometido con la conectividad.

Los proyectos en esta área impulsan el progreso y proporcionan un beneficio medible. Con la ayuda de la I4.0, es posible aumentar la productividad en lugares individuales hasta en un 25%. «La conectividad es esencial para cualquier empresa que quiera seguir siendo competitiva. Industria 4.0 es una oportunidad histórica, que ofrece un enorme potencial», dice Najork.

«No sólo estamos mejorando la productividad de las fábricas, sino que también permitimos que las empresas respondan rápida y adecuadamente a los cambios». Tomando el ejemplo de Bosch, la transición de la industria automotriz significa una presión sobre los costos de su división de tren motriz, así como una presión para adaptarse.

Precisamente por esta razón, la división invertirá unos 500 millones de euros en la digitalización integral y la adición de conectividad a sus operaciones de fabricación en los próximos años. El ahorro esperado será el doble: aproximadamente mil millones de euros para 2025. Y se espera que el uso de la inteligencia artificial añada aún más impulso. El enfoque aquí es en soluciones basadas en la inteligencia artificial para el mantenimiento predictivo de la maquinaria, para la garantía de calidad y para mejorar los procesos de producción. Por ejemplo, la Inteligencia Artificial se utiliza en fábricas de obleas muy complejas -como la planta de Bosch en Reutlingen- para la programación detallada de la producción, lo que ahorra tiempo y costos, ya que guía las obleas a través de más de 500 pasos de procesamiento. Esto por sí solo significa una producción 5% más rápida, con un tiempo de recuperación de la inversión de sólo tres meses.