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El “electrolinazo” es el mayor aumento a los cargos de transmisión eléctrica del que haya registro en México: electrolinazo

  • La CFE ha asumido funciones de autoridad, defendiendo el ‘electrolinazo’ que no ha sido explicado ni transparentado por la propia CRE

Ciudad de México.- El electrolinazo impuesto por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), de más de 800% en los cargos de transmisión y distribución de electricidad conocidos como porteo, equivale a casi 300 veces la inflación actual anualizada, aseguró a través de un comunicado la Concamin que preside Francisco Cervantes Díaz.

Esto representa el incremento individual más grande de costos de transmisión del que haya registro. Como resultado, el costo de transmisión para energías renovables bajo el modelo de autoabastecimiento es ahora el más caro de todas las tarifas de transmisión de la que haya registro en México.

La medida adoptada por la CFE viola, cuando menos, un par de promesas presidenciales.

En repetidas ocasiones, el presidente López Obrador comprometió que su gobierno respetaría los contratos energéticos. Sin embargo, esta medida quebranta los contratos de interconexión celebrados por las sociedades de autoabastecimiento con la CFE, pues atropella la metodología ahí establecida para hacer cambios en las tarifas de porteo.

En repetidas ocasiones, el presidente López Obrador comprometió que los costos de la electricidad no incrementarían más allá de la inflación. Sin embargo, esta medida incrementa los costos del porteo por más de 300 veces la inflación.

Por su forma y fondo, la medida adoptada por la CFE también viola las leyes mexicanas, ignora lo establecido en tratados internacionales y atropella los contratos de interconexión.

Entre los ordenamientos mexicanos transgredidos destacan la Ley Federal de Mejora Regulatoria, la Ley de la Industria Eléctrica, la Ley Federal de Competencia Económica. Es importante destacar que el autoabastecimiento, como modelo de contratación delimitado por las leyes mexicanas, es reconocido por tratados internacionales como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Los contratos de interconexión celebrados entre la CFE y las sociedades de autoabasto, por su parte, establecen tanto los cargos de transmisión aplicables como sus métodos de actualización. Esta medida ignoró por completo tanto los parámetros como la metodología de actualización. Por lo tanto, quebranta las provisiones contractuales.

El “electrolinazo” es el nuevo ataque al Estado de Derecho y desprecio a la ley por parte de autoridades del sector energético en los últimos meses. Otros hitos de esta ruta incluyen la alteración de los Certificados de Energía Limpia y la instrucción/emisión de un acuerdo y una política “de confiabilidad”, por parte de la Secretaría de Energía. Todos ellos han sido suspendidos definitivamente por jueces federales.

Estas medidas lastiman la competencia, la productividad y el empleo. Siendo la electricidad un insumo tan importante para la industria y el comercio del país, también representan una innecesaria afrenta a los consumidores mexicanos, que serán los afectados en última instancia.

Para defender ‘electrolinazo’, CFE denigra alternativas competitivas para consumidores

Redacción / Enlazadot

Ciudad de México- En representación de pequeños, medianos y grandes consumidores industriales y comerciales de electricidad del país, la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (CONCAMIN) reitera su rechazo al ‘electrolinazo’ planteado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y ejecutado por la Comisión Reguladora de Energía (CRE). El ‘electrolinazo’, al representar un incremento a los costos de transmisión y distribución conocidos como porteo, es una medida que indiscutiblemente incrementa el costo final de la energía consumida y, en el proceso, viola ordenamientos jurídicos y contractuales.

Con sus recientes declaraciones para defender el ‘electrolinazo’, CFE ha asumido nuevamente funciones de autoridad, justificando las decisiones que no han sido explicadas ni transparentadas por la propia CRE, la cual está mandatada por ley a actuar con independencia y objetividad. Esta situación evidencia un deterioro en el sistema de pesos y contrapesos requerido por un auténtico Estado de Derecho.

Además, la CFE ha enfocado sus esfuerzos en denigrar alternativas competitivas para los consumidores. El autoabasto, que la CFE ha pretendido denostar, es un modelo de contratación delimitado por las leyes mexicanas y reconocido por tratados internacionales, con parámetros públicos y transparentes. El desprestigio de la ley –al tildar una actividad legal de ‘mercado negro’- debilita el Estado de Derecho.

De forma sistemática, la CFE y las autoridades han criticado e intentado desvirtuar cualquier modelo de contratación eléctrica que compita con la generación por plantas de la CFE. Han ignorado selectivamente sus ventajas competitivas –incluyendo su capacidad de ofrecer mejores precios y emplear tecnologías limpias- y sus posibilidades de ser un motor de crecimiento de la economía.

Cualquier pérdida de alternativas competitivas representa importantes costos para los consumidores de electricidad, particularmente en el sector industrial y comercial que no tienen tarifas subsidiadas. Esto inevitablemente encarece el costo de vida de los mexicanos. Mientras el país se prepara para iniciar el proceso de recuperación económica, cualquier acción que lastime la competencia y competitividad en beneficio de una sola organización es francamente indefendible.